Los primeros pobladores
Por la situación privilegiada de Bugedo al abrigo de los Montes Obarenes y con ríos a sus alrededores, nos hace pensar, que esta zona debió estar habitada desde hace muchos siglos, sin ir mas lejos tenemos relativamente cerca un yacimiento prehistórico como el de Atapuerca y por los alrededores existen varias construcciones de la Época Prehistórica, pero no se ha estudiado a fondo, como ocurre en tantísimos lugares, así que nos apoyamos en los estudios realizados en la comarca mirandesa que es la que tenemos mas cercana y en la cual hay varias alusiones a esta zona.
La comarca mirandesa debió estar habitada desde épocas remotas. En todo caso, un pueblo dolicocéfalo, que hacia el año 2000 a. JC. Salió de tierras almerienses, progresando a todo lo largo de la costa levantina, llego a la desembocadura del Ebro y lo remonto hasta sus fuentes. Hay motivos muy fundados que eso paso por nuestra comarca trayendo el vaso campaniforme y que quizá una parte de sus miembros se estableció en ella. Mas tarde entre el final del segundo milenio a. JC. Y comienzos del primero, según la opinión de la mayoría de los historiadores, un pueblo indoeuropeo procedente del centro de Europa, probablemente el "ligur", penetro en nuestra Patria por los pasos occidentales, descendió por Álava y continuo hasta la comarca mirandesa, donde una parte se estableció mientras que el resto prosiguió su marcha, cruzando el desfiladero de Pancorbo y se extendió por la meseta Superior y La Rioja. Para Fray Justo Pérez de Urbel era un pueblo braquicéfalo, constituido por una mezcla heterogénea de gentes. Agricultores y ganaderos, que fabricaban cerámica excisa e incineraban a sus muertos para colocar las cenizas en urnas de barro que luego enterraban (Cultura de los campos de urnas o Urnenfelder). Los hallazgos de cerámica excisa en la cueva Vallojera de Ameyugo, en un abrigo de BUGEDO, en varios lugares del norte de Pancorbo y en la ermita de San Formerio, así como los hoyos de incineración localizados en Arce Maripérez, pago de Ventrusa y en Valverde, confirman la existencia de una comunidad cultural entre Castilla la Vieja y Álava, a través de Pancorbo y el alfoz mirandés que sirvieron de puente o lazo de unión.
Los restos de cerámica que hay en Bugedo se encuentran al terminar la tapia del monasterio y a la derecha de la carretera que va a Foncea, en un abrigo.
Entre los años 750 a 600 a. JC Penetra en España el pueblo caristio, llegando hasta nuestra comarca.
Hacia finales del s. IV a. JC entran en la península los "autrigones" que vienen desde Austria para llegar a Bélgica y de hay junto con los "neruii" hasta entrar en la península. La llegada del pueblo autrigón hasta nuestra comarca según defiende J. M. Solana se produce cuando en la guerra iniciada en el año 237 a. JC. Los cartagineses, mandados por Aníbal, marchan por los pueblos de la Meseta y se adueñan de algunas ciudades, los "vacceos" se desplazan en dirección Este y ocupan terrenos pertenecientes a los autrigones quienes, a su vez, desalojan a los caristios de la parte sur de su asentamiento, lo que explicaría encontrar a Carasta, topónimo de caristi, atribuida a los autrigones. El pueblo autrigón abarcaba desde el Cantábrico hasta la tierra de Juarros, en sureste de la provincia de Burgos.
Por último los "várdulos" a lo largo de los siglos V y VI d. JC son empujados por los "vascones" hasta establecerse en nuestra comarca. En conclusión nuestros remotos antepasados eran el producto de un poblamiento que hunde sus raíces en el Paleolítico Medio, se amalgama con las gentes protoibericas o iberas y se funde con los pueblos indoeuropeos, para ser mas tarde fuertemente celtizados y crear una unidad racial, étnicamente distinta de cántabros y vascones, primero con los caristios y autrigones y posteriormente, con los várdulos.